La Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental es una entidad pública supramunicipal que permite a once ayuntamientos de la parte occidental de la provincia de Málaga cooperar en servicios, infraestructuras y asuntos regionales que se gestionan de manera más eficiente de forma colectiva.
En lugar de reemplazar a los ayuntamientos individuales, la Mancomunidad trabaja junto a ellos. Su propósito es combinar recursos financieros, experiencia técnica y capacidad administrativa para que los municipios participantes puedan abordar desafíos compartidos como el suministro de agua, el tratamiento de residuos, la seguridad en playas y la promoción turística.
La organización se estableció en 1972 y originalmente reunió a diez municipios. Torremolinos se unió tras su creación como municipio independiente en 1985. Su sede está en Marbella.[1]
¿A qué municipios pertenece?
La Mancomunidad está compuesta por Benahavís, Benalmádena, Casares, Estepona, Fuengirola, Istán, Manilva, Marbella, Mijas, Ojén y Torremolinos.
Estos municipios varían considerablemente en tamaño, población y carácter. Incluyen grandes pueblos costeros, importantes destinos turísticos internacionales y comunidades interiores más pequeñas. A pesar de estas diferencias, comparten muchas de las mismas presiones, como el rápido crecimiento demográfico, el turismo estacional, la escasez de agua, la gestión de residuos y la protección del litoral.
Al trabajar juntos, los ayuntamientos pueden coordinar proyectos y obtener servicios que podrían ser más caros o difíciles de proporcionar por un solo municipio.
¿Cómo se rige la Mancomunidad?
El órgano de representación principal es la Asamblea de la Mancomunidad. Está compuesta por 22 concejales, con dos representantes designados por cada uno de los once ayuntamientos miembros.
Los representantes deberán ser concejales en ejercicio de sus respectivos municipios. Son elegidos en proporción a los resultados de las elecciones municipales, utilizando el sistema D'Hondt para determinar a qué grupos políticos se les otorga el derecho a designarlos.[2]
La Asamblea desempeña un papel similar al de una reunión de consejo municipal. Aprueba el presupuesto de la organización, supervisa sus órganos de gobierno, considera proyectos importantes y exige responsabilidades a la administración.
La Mancomunidad también cuenta con un Consejo de Alcaldes, compuesto por los alcaldes de los once municipios junto con el presidente de la organización. Este órgano asiste al presidente y proporciona un foro en el que los alcaldes de la comarca pueden debatir preocupaciones comunes y coordinar la acción regional.
El presidente es elegido entre los miembros de la Asamblea. También se pueden nombrar vicepresidentes para apoyar la presidencia y formar parte de la dirección política superior de la organización.
Tras un cambio aprobado el 18 de junio de 2026, el actual presidente es Félix Romero Moreno, primer teniente de alcalde de Marbella. Sucedió a Manuel Cardeña y se espera que lidere la organización hasta las próximas elecciones municipales de 2027.[3]
¿Qué servicios ofrece?
Una de las responsabilidades más importantes de la Mancomunidad es la gestión del ciclo del agua. A través de la empresa pública Acosol, se encarga del suministro de agua a granel, la recogida de aguas residuales, el tratamiento de las aguas residuales y la reutilización del agua tratada.
Este enfoque regional es particularmente importante en la Costa del Sol, donde los recursos hídricos y la infraestructura no se detienen en los límites municipales. Embalses, plantas de tratamiento, estaciones de bombeo, tuberías y sistemas de alcantarillado costero a menudo sirven a varias ciudades al mismo tiempo.
La gestión de residuos es otra área importante de responsabilidad. El Complejo Medioambiental de la Costa del Sol en Casares recibe y procesa los residuos domésticos de los once municipios. La Mancomunidad también participa en servicios de reciclaje y en la gestión de las recogidas de envases, papel, cartón y vidrio en las que los ayuntamientos adheridos utilizan estos servicios.
Sus responsabilidades se extienden a las playas. Cada año, coordina aspectos del sistema de balizamiento costero, ayudando a separar las zonas de baño de los canales de navegación, las zonas de deportes acuáticos y las rutas utilizadas por embarcaciones y motos acuáticas. También puede prestar asistencia técnica relacionada con la limpieza, la seguridad y el estado de la costa.
La promoción turística se realiza a nivel regional, complementando la labor de los departamentos de turismo municipales individuales. La presentación de la Costa del Sol occidental como un único destino puede proporcionar una mayor visibilidad en ferias de turismo, eventos profesionales y campañas de promoción internacionales.
La Mancomunidad también mantiene una oficina técnica compartida. Esta puede asesorar a los ayuntamientos en la planificación y desarrollo de obras municipales, infraestructuras, estudios técnicos, sistemas de información geográfica y ciertas materias de urbanismo. Sin embargo, los ayuntamientos conservan su propia autoridad legal sobre las decisiones de urbanismo.
Otras áreas de actividad permitidas incluyen campañas medioambientales, reforestación, coordinación de incendios, promoción deportiva, la compra de maquinaria para servicios municipales y programas de inversión conjunta.

¿Cómo se financia?
La Mancomunidad recibe ingresos de diversas fuentes, entre ellas las aportaciones de los ayuntamientos mancomunados, las tarifas por la prestación de servicios, subvenciones, ayudas públicas y, en su caso, operaciones de crédito.
Cada consejo está obligado a contribuir a los gastos generales de funcionamiento de la organización. La fórmula estatutaria tiene en cuenta factores como la población y los ingresos municipales. Se pueden solicitar contribuciones adicionales cuando un municipio en particular se beneficia de un servicio o proyecto específico.
La organización también puede coordinar planes de inversión conjuntos para infraestructura hídrica, tratamiento de residuos, instalaciones turísticas, playas, maquinaria y otros servicios que beneficien a los municipios participantes.
El papel de José Manuel Fernández
El alcalde de Manilva, José Manuel Fernández Fernández, es uno de los representantes del municipio dentro de la Mancomunidad y ha ostentado un puesto destacado en su estructura de gobierno durante el mandato municipal 2023-2027.
Inicialmente fue nombrado portavoz del equipo de gobierno de la Mancomunidad en agosto de 2023. En diciembre de 2024, fue elegido segundo vicepresidente, convirtiéndose en el primer alcalde de Manilva en ocupar dicho cargo.[5]
Fernández continúa como vicepresidente tras el nombramiento de Félix Romero como nuevo presidente de la organización en junio de 2026.
Su puesto otorga a Manilva una presencia directa dentro del liderazgo senior de la Mancomunidad. Permite al municipio participar estrechamente en discusiones sobre inversión regional, agua, saneamiento, tratamiento de residuos, servicios costeros y otros proyectos que afectan tanto a Manilva como a la costa occidental de la Costa del Sol en general.
Como concejal y vicepresidente, Fernández actúa también como enlace entre el Ayuntamiento de Manilva y la administración supramunicipal. Esto es especialmente relevante para un municipio en crecimiento en el extremo occidental de la provincia, donde las infraestructuras hídricas, el tratamiento de aguas residuales, la gestión de playas, las conexiones por carretera y los servicios medioambientales requieren frecuentemente cooperación con ayuntamientos colindantes y organismos públicos regionales.
¿Por qué importa la Mancomunidad?
Muchos residentes pueden tener poco contacto directo con la Mancomunidad, pero algunos de los servicios que coordina afectan la vida cotidiana en toda la zona.
El agua que llega a través de las redes de abastecimiento regionales, el tratamiento de las aguas residuales, el procesamiento de la basura doméstica, los contenedores de reciclaje en las calles locales y el balizamiento veraniego de las playas implican una cooperación que trasciende los límites de un solo municipio.
La organización, por lo tanto, proporciona un marco a través del cual once ayuntamientos pueden compartir recursos, coordinar inversiones y presentar una voz colectiva más fuerte al tratar con la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial de Málaga, el Gobierno de España y otras instituciones.
Su eficacia dependerá en última instancia de la cooperación entre municipios que pueden estar gobernados por diferentes partidos políticos y tener prioridades locales muy distintas. Sin embargo, los desafíos que enfrenta la Costa del Sol occidental, particularmente la seguridad hídrica, el crecimiento demográfico, los residuos, la infraestructura y la protección del medio ambiente, hacen que la coordinación regional sea cada vez más importante.












